domingo, 26 de octubre de 2008

No me gusta perder el tiempo.

Do you know what is it like to feel alone in the dark? Hoy, me he despertado otra vez por los puñeteros despertadores de mi hermano que ,como siempre, han sonado puntualmente a la seis y media. Me he tenido que levantar a apagarlos y luego me he dormido otra vez. Me duele muchísimo la barriga, pero no puedo parar de comer, tengo ansiedad. Y también muchas ganas de que llegue mañana para verlo porque, sinceramente, prefiero hablar con él cara a cara ya que necesito perder la vergüenza. Ahora estoy hablando con él, raro ya que se ha conectado muy pronto y eso no pega en nada con él, ya que es un dormilón y, porque no, también un vago. Otra cosa que tenemos en común. Nunca antes había encontrado una persona que se me pareciera, y por eso me sorprende tanto descubrir cada vez que nos parecemos muchísimo. No sé, se me hace raro pero me gusta. Me gusta saber que no soy tan diferente de los demás, o almenos que tengo alguien que se acerca a mí manera de ser. Independiente y elegante, racional y sincero, simplemente él. Sí, tal vez no haya futuro en esto, pero almenos ya he descubierto que no soy la única que no es como todos los demás.
Esta mañana he hecho un bizcocho enorme y me he comido como la mitad (o puede que más) yo solita. No se que me pasa, puede que el nerviosismo por verle o la incomprensión de la realidad. Tengo que controlarme más, mucho más. Debo añadir que tampoco he corrido ésta mañana al levantarme, puesto que eso supone que debo de correr ésta tarde.
Mis padres se han ido todo el día y mi hermano y yo nos hemos quedado con la abuela en casa. Nos hasn dicho que tenemos que ir a misa y solo faltan diez minutos para que empieze y, como es normal, no estoy a punto ni tampoco pretendo estarlo. No quiero ir a misa, ya perdí bastante el tiempo ayer con las aceitunas (me refiero que ayer al mediodía a mi padre le picó por ir a cogerlas, aunque no hagámos nada con ellas). Tube que perder como una hora o dos, mientras mi amor me estaba esperando en el msn. Me hizo mucha rabia. Mucha. Me puse de mal humor y no tenía ganas de hacer nada, pero después hablé con él y me tranquilizé.
De hecho, ahora estoy aguantando las palabras de mi abuela, que no las soporto, siempre quejándose y diciéndome que trabaje.
Debería ir a misa, sino, me obligarán a ir por la noche y no quiero. En fin, luego vengo.
Odio la religión y toda la mierda que hay en ella.

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